La piel es un órgano delgado pero complejo y sirve no sólo como protección, sino que aporta la estética a cada persona. En un grosor tan pequeño como 0,1 mm. protege su integridad y cumple la función de barrera frente al medio ambiente(1) (2).Es asombroso que la interacción efectiva de células y sustancias químicas sirva para mantener una defensa cambiante como respuesta continúa al entorno y a los agresores externos que puedan afectar el equilibrio perfecto.
En las últimas décadas se ha identificado la forma como trabaja la barrera cutánea, las sustancias que interactúan, las reacciones bioquímicas involucradas y el funcionamiento de las células en las diferentes capas de la piel. A partir del concepto se han configurado compuestos con analogía estructural, de tamaño similar, que puedan interactuar con las sustancias endógenas, tanto en la forma de transporte o difusión en el organismo, como a nivel celular para cumplir su función.
A partir de esta tecnología se han sintetizado moléculas con eficacia comprobada, frente a diversos retos determinados mediante estudios clínicos y equipos que reproducen su beneficio. Un dermocosmético puede ser formulado con moléculas identificadas en la piel, con fitonutrientes miméticos o con moléculas diseñadas que pueden ser reconocidas por los receptores cutáneos, por su estructura análoga y generar respuestas cosméticas.
En el mundo actual, los usuarios no pueden distinguir donde están las moléculas que realmente les darán un beneficio. Por esta razón se vuelve necesario que los dermocosméticos sean recomendados por profesionales de la salud como dermatólogos, médicos estéticos y esteticistas que conozcan los requerimientos especiales del paciente y puedan determinar las mejores alternativas.
Dentro de las sustancias reconocidas en el mundo científico por su eficacia durante la aplicación tópica se pueden destacar:
- Las Vitaminas como el Retinol, el acido ascórbico, la vitamina E, el Pantenol requeridas en la prevención del envejecimiento y que trabajan en la piel de manera secuencial. Deben ser suplidas a nivel tópico y oral.
- La vitamina H o biotina reconocida para la salud del cabello y las uñas. Tiene actividad seborreguladora.
- Estudios han confirmado a la nicotinamida como activo antienvejecimiento y se ha reportado que mejora las líneas finas, es coadyuvante de tratamientos de despigmentación, rosácea y fundamental en la síntesis de colágeno y Ceramidas. Otros informes sustentan su capacidad para mantener la barrera cutánea (7).
- También en las últimas décadas se ha destacado el papel de la vitamina F, que corresponde a la mezcla de ácidos grasos insaturados como acido linolénico, araquidónico, linoleico, conocidos como omega 6 y omega 9. Aceites vegetales como olivo, girasol, macadamia, sésamo, argán, jojoba, rosa de mosqueta, los contienen y guardan gran similitud con los lípidos de la epidermis. Son utilizados como hidratantes y antioxidantes protectores y lo más interesante es que pueden algunos de estos aceites ser consumidos en la dieta diaria (3).
- Los oligoelementos como el cobre y el manganeso son útiles como antioxidantes. El zinc y el silicio son requeridos en el proceso de cicatrización y mantenimiento de la elasticidad cutánea.
- Los símiles de factor humectante natural como aminoácidos, úrea, glicerina, derivados de PCA actúan como agentes higroscópicos, que mantienen el contenido de agua en la piel. Adicionalmente se ha confirmado que la úrea soporta la integridad de la barrera cutánea(6).
- Los símiles de lípidos epidémicos restituyen su función como las ceramidas, escualeno, colesterol. La mantequilla de kerite aporta esteroles, El aceite de germen de trigo es rico en ceramidas naturales y el aceite de olivo en escualeno, todos fundamentales para mantener la barrera cutánea.
- Las sales de lactato de sodio y lactato de amonio ayudan a mantener el pH fisiológico.
- La adición de ácido hialurónico, molécula humectante protectora, es necesaria en tratamientos de hidratación y mantenimiento de la elasticidad cutánea.
- La adición de antioxidantes tipo enzimático y no enzimático pueden sustituir los propios de la piel: licopeno, ácido lipoico, omega 6, omega 9 y derivados de tocoferol. Los bioflavonoides, sustancias de tipo fenólico presentes en vegetales y en varios alimentos, también son útiles como antioxidantes a nivel tópico y este beneficio mejora la capacidad despigmentante en algunos casos, la acción descongestiva y la protección frente a la luz solar. Se han identificado este tipo de sustancias en plantas como uvas, arándanos, moras, granada, tamarindo, distintas variedades de té y phyllantus emblica. Algunos bioflavonoides aislados como tiliroside, isoquercetina, rutina y troxerutina han sido utilizados.
- Se ha investigado a través de la fitoquímica, extractos ricos en sustancias con utilidad cosmética, se han aislado y purificado para concentrar sus propiedades. Plantas como aloe vera, centella asiática, ruscus, castaña de indias, hamamelis, rosa mosqueta, arroz, almendra,alverja, germen de trigo, gingko biloba, caléndula y muchas más son apetecidas por los usuarios, ya que lo relacionan con el concepto de natural(4).
- Nuevos activos obtenidos por biotecnología son similares en estructura química a los precursores, enzimas, coenzimas y se ha comprobado mediante estudios su utilidad frente al envejecimiento. Dentro de este concepto se destacan péptidos y aminoácidos de secuencias específicas que logran estimular diferentes tipos de proteínas, requeridas para mantener la resistencia, elasticidad, protección o hidratación de la piel. Pero la tecnología no sólo ha identificado las sustancias que intervienen en el metabolismo cutáneo, sino ha encontrado símiles miméticos que pueden servir de reactivos para continuar procesos enzimáticos para sintetizar nuevas moléculas requeridas en el mantenimiento de la integridad de las capas cutáneas y su funcionamiento. Nuevos estudios han evidenciado que la creación de pépticos por biotecnología y derivados de monosacáridos, pueden ser reconocidos por la piel. Una tecnología reciente y con gran proyección en el cuidado de la piel. Con esta nueva tendencia se destacan activos con función reactivante, como las secuencias de tripéptidos,con actividad despigmentante cómo los derivados análogos de la alanina (amino etil fosfínico ácido) y con actividad antioxidante como la carcinina.
- El trabajo combinado de exfoliantes químicos o biológicos con productos nutritivos mejoran notablemente la piel por el recambio celular, activa el metabolismo y mejora la penetración de los micro nutrientes. La entrada de los alfa hidroxiácidos y beta hidroxiácidos, como peeling químicos o ser parte de fórmulas dermocosméticas, han intensificado la calidad de los tratamientos para productos antienvejecimiento, despigmentantes y para el acné, entre otros.
Si bien existen muchos ingredientes de gran aceptación y eficacia, también es fundamental determinar cuales son los productos que debe ser usados en la rutina de cuidado diario. Los limpiadores y los protectores solares no pueden faltar.
Cada persona debe personalizar los productos de acuerdo a necesidades específicas de la piel, a las condiciones climáticas donde vive y su estilo de vida. Adicionalmente se debe buscar productos que restituyan los nutrientes que la piel requiera incluyendo hidratantes, antioxidantes y reactivantes.
Una clara rutina día y noche asociada con medidas de higiene, foto protección, nutrición, suplementación y ejercicio son responsables de una piel saludable y equilibrada. Es fundamental en la medida que transcurren los años incluir exfoliantes, despigmentantes y tratamientos médico-estéticos para restablecer la salud cutánea.
Con relación a la nutrición debe existir un balance entre los tratamientos tópicos locales y los orales, que afectan toda la piel y por lo tanto la inclusión de valores fisiológicos de acuerdo al peso
y la edad. Vitaminas, carotenoides, bioflavonoides y ácidos grasos esenciales poliinsaturados protegen a la piel de manera complementaria(5).
Para finalizar el conocimiento de las reacciones bioquímicas de la piel y de las sustancias que intervienen, logre que las formulaciones incluyan ingredientes activos que trabajen por restitución y analogía de acuerdo a las necesidades reales de la piel, sin causar efectos adversos y manteniendo sus condiciones fisiológicas.
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