Un cuidado apropiado de la piel es fundamental para mantener su salud y salud es belleza. Una selección adecuada de productos debe mantener la calidad de la piel, garantizar su protección y su apariencia fundamental para la autoestima y el bienestar. El mejor producto debe asegurar dos preceptos: Eficacia y seguridad. Que se vean efectos reales después del tratamiento y que NO existan efectos no deseados por el uso del cosmético en las condiciones recomendadas.
Se conoce que algunas personas pueden presentar sensibilización a determinados componentes y es fundamental que se lean en las etiquetas los ingredientes para determinar de manera preliminar la seguridad del producto para cada paciente. Si después de la aplicación se percibe irritación, eritema, prurito, eczema, piel tirante, sequedad, el producto debe suspenderse y consultar con el médico tratante. Si las pieles son reactivas, intolerantes, sensibles se debe consultar al médico para elegir los mejores productos para el cuidado tópico.
Estudios han clasificado diferentes tipos de pieles sensibles o hiperreactivas que deben tener mayor cuidado en la elección de los productos:
- Personas sensibles a algún componente, en especial a fragancias o conservantes.
-Personas con patología relacionada con dermatitis.
-Edad no apropiada para uso del producto como bebés o personas de la tercera edad.
-Personas con piel sensibilizada por tratamientos médicos.
- Exposición acentuada a condiciones climáticas no apropiadas como sol, nieve, temperatura extrema.
- Condiciones laborales.
Un tratamiento de la piel debe determinar los productos para la limpieza, el mantenimiento diario día, noche, para el cuidado del área de contorno de los ojos y la protección solar. Un régimen de multietapas para el cuidado de la piel se diseña para complementar los efectos de los tratamientos médicos y mantener por mayor tiempo la salud de la piel.
Khmaladze (2020) ha evaluado el impacto del medio ambiente en el envejecimiento de la piel en especial lo relacionado con el nuevo concepto tratamiento asociado al resultado del examen detallado del exposoma individual analizando variables como la radiación solar, la polución, el tabaco, la dieta, condiciones de sueño, clima y la agresión química. Este autor también determina que en la salud de la piel influye de manera directa el microbiota para mantener su regulación evitando inflamación y alteración de la barrera cutánea.
Krutmann (2016) propone una definición de “exposoma” y su relación con el envejecimiento de la piel y concluye que corresponde a la totalidad de exposición de un individuo al medio ambiente desde la concepción hasta la muerte y su respuesta a estos factores. Se incluye factores externos e internos. En su estudio el autor tiene recomendaciones generales de autocuidado como son:
- Evitar fumar
- Evitar exposición a luz artificial
- Evitar exposición a luz artificial con propósito cosméticos.
- Mantener un estilo de vida saludable y una dieta rica en frutas, vegetables. Limitar el alcohol.
- Escoger productos para la limpieza que eliminen la polución sin alterar la barrera cutánea y productos para el cuidado diario que mejoren la función barrera y que cumplan efecto antioxidante de amplio espectro.
- Dar cumplimiento a las medidas de fotoprotección.
Otros autores como Rapoport (2016) estima que las variables externas pueden influir hasta en un 80% en el envejecimiento cutáneo. En otras palabras, el 80% de mantener la juventud de nuestra piel depende de nuestro autocuidado (hábitos saludables). Los nuevos conceptos hablan de la salud de la piel como un equilibrio entre el genoma (genética), el microbiota de la piel y el exposoma (interacción con el medio ambiente).

Acorde a lo anterior un cuidado de la piel debe elegir productos correctos para prevenir los factores de agresión externa propia de su exposoma, y que puedan restituir o reforzar los componentes que le permiten a la piel su funcionamiento normal. Se puede afirmar que los productos deben reforzar las mismas funciones de la piel y mantener el equilibrio cutáneo. Ejemplos de funciones indispensables de la piel e ingredientes cosméticos con comprobada eficacia que actúan complementariamente se describen en la siguiente tabla:

En resumen, elegir los productos correctos corresponde a que los ingredientes sean seguros, el vehículo adecuado para el biotipo cutáneo y los activos primarios correspondan a la protección adecuada según el análisis preliminar del exposoma individual.
Bibliografía:
Khmaladze, I., Leonardi, M., Fabre, S., Messaraa, C., & Mavon, A. (2020). The skin interactome: A holistic “genome-microbiome-exposome” approach to understand and modulate skin health and aging. Clinical, Cosmetic and Investigational Dermatology, 13, 1021–1040
Krutmann, J., Bouloc, A., Sore, G., Bernard, B. A., & Passeron, T. (2017). The skin aging exposome. Journal of Dermatological Science, 85(3), 152–161.
Rappaport, S. M. (2016). Genetic factors are not the major causes of chronic diseases. PloS One, 11(4), e0154387.
Definiciones:
- Efecto no deseado por uso del cosmético: Es una reacción adversa para la salud humana atribuible a la utilización normal o razonablemente previsible de un producto cosmético.
- Sensibilización: Agresión causada por contacto en la piel con un agente químico que no es tolerado y desencadena respuestas negativas a nivel inmunitario.
- Eritema: Enrojecimiento de la piel.
- Ezcema: Relacionado con inflamación.
- Microbiota: Corresponde al ecosistema compuesto por un conjunto de microorganismos vivos que se mantienen en equilibrio a nivel superficial con funciones defensivas y reguladoras del sistema inmune. Su desequilibrio está relacionado con enfermedades dermatológicas, como el acné, la psoriasis o la dermatitis atópica.




